Tesla, Uber y Alphabet se juegan sus cartas con hasta 8.000 robotaxis
La ciudad estadounidense de Las Vegas podría convertirse en el epicentro mundial de la movilidad autónoma. En el estado de Nevada, donde se ubica la meca de los casinos de juego, la Transportation Authority aprobó por unanimidad tres permisos para Tesla, Uber y Waymo, esta última ligada a Google, pues también es filial de Alphabet.
Las empresas podrán operar servicios comerciales de taxis robotizados en el condado de Clark —que incluye Las Vegas— durante los próximos 12 meses, con un máximo combinado de 8.000 vehículos autónomos en circulación. Es la mayor aprobación regulatoria de este tipo en la historia de la industria.
Tesla recibió la mayor asignación: hasta 5.000 robotaxis. Waymo fue autorizada para operar hasta 1.000 vehículos sin conductor, mientras que Uber también obtuvo cupo para 1.000 unidades, que desplegará a través de sus alianzas con Motional —la joint venture de Hyundai y Aptiv— y Zoox. La empresa de Amazon, por su parte, ya contaba con un permiso separado para 100 ejemplares.
Amazon también acelera en Las Vegas
Días antes de la resolución de Nevada, se produjo otro hito de dimensión global. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE.UU. (NHTSA) otorgó a Zoox una exención temporal de las normas federales que exigen controles humanos en los vehículos. De esa manera, se convirtió en la primera empresa del mundo autorizada a cobrar tarifas comerciales con un robotaxi sin volante, sin pedales y sin asiento de conductor. El servicio pago arrancó el 10 de agosto en Las Vegas, con planes de expandirse a otros mercados una vez cumplidos los requisitos estaduales.
La NHTSA impuso condiciones estrictas: todos los operadores remotos deben estar ubicados en EE.UU., Zoox deberá publicar mapas de operación actualizados y reportar incidentes como colisiones o detenciones indebidas. La agencia se reserva el derecho de revocar la exención ante problemas de seguridad.
Para Nevada, el cálculo económico es directo: la industria turística del estado depende de mover personas de forma eficiente, y los costos laborales de los conductores humanos no dejan de subir. Los vehículos autónomos prometen tarifas más baratas, menor congestión gracias a la coordinación de rutas y un atractivo futurista que encaja perfectamente con la marca de Las Vegas.
El escenario competitivo es inédito: Tesla con su app de robotaxi en expansión, Waymo con más de 500.000 viajes pagados semanales en diez ciudades de EE.UU. y Zoox con su cápsula sin volante ya cobrando tarifas reales. La Ciudad del Pecado se transforma, silenciosamente, en la capital mundial de los taxis sin conductores.