¿Para qué existe la pista izquierda? La regla que la mayoría olvida o no conoce
¡Maneje por la derecha, caballero…! Un consejo de un conductor a otro y que debe llevar décadas. Y poco o nada se consigue. De hecho una de las reglas del tránsito más básicas es mantener la circulación por la pista derecha y utilizar la izquierda para maniobras de adelantamiento.
En Chile, la Ley de Tránsito establece que los vehículos que circulen a una velocidad inferior a la máxima permitida deben hacerlo por la derecha. Asimismo, señala que quien adelante o sobrepase a otro vehículo debe hacerlo por la izquierda y regresar a la pista derecha una vez que exista una distancia suficiente y segura.
“Muchas veces la seguridad vial se asocia exclusivamente a evitar excesos de velocidad o al uso del cinturón de seguridad. Sin embargo, también existe una dimensión de convivencia: señalizar, mantener una distancia adecuada, respetar las pistas y entender cuándo corresponde adelantar son acciones simples que hacen que el comportamiento de todos sea más predecible”, explica Gianni Lanni, subgerente de Servicios en Gama Mobility.

La lógica detrás de esta norma es sencilla: cuando cada pista cumple una función clara, el comportamiento de los vehículos se vuelve más predecible. Un conductor que circula regularmente por la derecha deja disponible la pista izquierda para quienes necesitan adelantar. En cambio, cuando ambas pistas son utilizadas indistintamente para circular a cualquier velocidad, se generan situaciones en las que autos que desean adelantar quedan bloqueados, aumentando los cambios de pista, las frenadas y las maniobras inesperadas.
De hecho, la propia señal de “Mantenga su derecha” tiene como propósito dejar libres las pistas de la izquierda para facilitar los adelantamientos. La normativa chilena contempla excepciones para el sobrepaso por la derecha en determinadas circunstancias, pero establece como regla general el adelantamiento por la izquierda.
Para Gama Mobility, promover este tipo de conocimientos forma parte de una visión más amplia de la movilidad. Una conducción responsable no solo consiste en contar con vehículos adecuados o mantenerlos en buenas condiciones, sino también en contribuir a una cultura vial que opere y sirva.
La compañía plantea que reforzar estas normas básicas puede contribuir a disminuir situaciones evitables de congestión y riesgo, especialmente en carreteras y autopistas de alta circulación.
Mantener la derecha cuando corresponde, dejar la izquierda disponible para adelantar y regresar a la pista derecha después de completar la maniobra son acciones sencillas, pero fundamentales para construir una movilidad más ordenada y segura.