El alza en el precio de los combustibles podría ser el punto de inflexión para la masividad de los autos eléctricos. Si bien el Chile el aumento ha sido explosivo por la modificación al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), el debate es internacional por el conflicto en Medio Oriente.
“Cada vez que hay una crisis global, los conductores lo notan casi de inmediato al recargar”, comentó Stuart Masson, director editorial de The Car Expert, plataforma especializada en asesoramiento al consumidor del sector automovilístico en el Reino Unido.
Según el especialista, “la diferencia ahora es que, por primera vez, una clara mayoría de compradores de autos nuevos, y un número mucho mayor de compradores de vehículos de segunda mano, tienen una alternativa viable”, en referencia a la creciente oferta de productos electrificados.
Solo en ese país europeo, se espera que haya alrededor de dos millones de vehículos eléctricos en circulación a finales de 2026. Una mayor variedad de modelos, mejores ofertas de financiamiento y un mercado de segunda mano en auge han hecho que el cambio sea más accesible que nunca.
La infraestructura de recarga también ha mejorado significativamente, mientras que para los conductores con acceso a la recarga doméstica las ventajas económicas son sustanciales. “Si puedes recargar en casa, las cuentas son claras”, añadió Masson.
En paralelo, las preocupaciones sobre la autonomía también están disminuyendo. El auto eléctrico nuevo promedio ofrece ahora una autonomía de alrededor de 450 kilómetros, y muchos superan los 480, más que suficiente para los hábitos de conducción típicos.

Dificultades para los electrificados
Sin embargo, desde The Car Expert subrayan que aún existen obstáculos. Los conductores sin estacionamiento privado suelen enfrentarse a costos de recarga pública significativamente más elevados, mientras que la fiabilidad de la infraestructura sigue variando en todo el país. “Todavía no es una solución perfecta para todos. La recarga pública puede seguir siendo cara e irregular, lo que significa que la ventaja económica no se aplica a todos”, explicó Masson.
Las autoridades británicas han advertido que el aumento de los costos energéticos podría contribuir a una mayor inflación, lo que ejercería aún más presión sobre los presupuestos familiares. En consecuencia, es poco probable que la crisis actual provoque una transición masiva inmediata a los autos eléctricos. “La gente no cambia de auto repentinamente por culpa de las noticias, pero estos momentos sí influyen en la elección”, reflexionó.
Finalmente, Masson recordó que “los conductores han aguantado este ciclo durante 50 años porque no tenían otra opción, pero ahora sí. ¿Cuántos de los que compren un auto este año decidirán que ya están hartos de depender de los precios de la gasolina?”.
El director editorial de The Car Expert cree que las repetidas fluctuaciones en los precios del combustible están reforzando una clara tendencia a largo plazo: los precios de los combustibles fósiles siguen siendo volátiles en comparación con la relativa estabilidad de la energía eléctrica, cerró el organismo en un comunicado.
El caso chileno
La Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC) destacó que “el mercado automotor continuó con un importante incremento en la venta de vehículos de cero y bajas emisiones durante febrero (de 2026), consolidando su crecimiento de 60%, con 6.017 unidades comercializadas, en lo que va del año”.
“Sin embargo, Chile aún se encuentra en una etapa de adopción temprana de electromovilidad, con una participación de todas las tecnologías sumadas que no alcanza el 15% dentro del mercado total”, matizó el gremio en su informe del primer bimestre.
