Kyle Busch, uno de los pilotos más talentosos de una generación en la Nascar Cup Series, murió este jueves 21 de mayo a los 41 años. La noticia fue confirmada mediante un comunicado conjunto emitido por su familia, la escudería Richard Childress Racing (RCR) y la principal categoría de carrozados de Estados Unidos.
La familia del deportista había informado previamente que Busch había sido hospitalizado de urgencia debido a una “enfermedad grave”, tres días antes de que debiera competir en las 600 Millas de Charlotte.
Al cierre de esta nota, no se había entregado una causa oficial de muerte del volante nacido el 2 de mayo de 1985 en Las Vegas. 11 días antes, el corredor había pedido por radio a su equipo que un médico le aplicara una inyección al terminar una carrera de la Cup Series en Watkins Glen.
“Rowdy” se consagró bicampeón de la Nascar Cup Series en las temporadas 2015 y 2019. Acumuló 63 victorias en la máxima categoría, cifra que lo ubica como el noveno piloto más ganador en la historia de la serie.
Su dominio fue transversal a toda la estructura del deporte: ostenta el récord absoluto de victorias tanto en la serie O’Reilly Auto Parts —con 102 triunfos— como en la Truck Series, en la que ganó 69 carreras.
Kyle Busch, comprometido con el deporte y sus fanáticos en la Nascar
Esposo de Samantha y padre de dos hijos, Busch cursaba en 2026 su 22ª temporada completa en la élite de Nascar, pilotando el Chevrolet N°8 de Richard Childress Racing, escudería a la que se había incorporado en 2023 tras una larga y exitosa trayectoria en Joe Gibbs Racing.
El comunicado de la familia, Nascar y su equipo lo describió como «un talento excepcional, de esos que aparecen una vez por generación: feroz, apasionado, inmensamente hábil y profundamente comprometido con el deporte y sus fanáticos».
Su base de seguidores, conocida como la «Rowdy Nation», lo convirtió en uno de los pilotos con mayor conexión emocional con el público en la historia del campeonato estadounidense, el más popular de ese país junto a la Indy.
